Morir por decisiones ajenas
En mundo globalizado y con la tecnología suficiente para hacer cosas que antes eran consideradas ciencia ficción, la pura idea de una guerra es algo inaceptable.
Después de dos guerras mundiales con sus devastadoras consecuencias en pérdidas de vidas humanas, y decenas de guerras "menores" cualquiera diría que los políticos ya preferirían la vía diplomática.
La mayoría de los seres humanos prefieren la paz a la guerra, en especial cuando los que mueren en los campos de batallas y en las ciudades atacadas no tienen intereses directos, al contrario que los Señores de la Guerra y la industria armamentista.
Está claro que tenemos que distinguir entre una Guerra ofensiva y una defensiva. Es obvio que cuando se trata de la última el factor tiempo es fundamental y las decisiones no pueden ser dilatadas.
Pero cuando hablamos de guerras ofensivas y con más razón cuando no existen razones para llevarla a cabo, se debería tener la aprobación de los ciudadanos.
Tenemos la tecnología necesaria para realizar consultas en tiempo real y de forma telemática. Existe la tecnología Blockchain que daría transparencia a una consulta nacional en línea.
Casi hay más smartphones que personas en el mundo, y aún para el caso de personas que no poseen los dispositivos o el conocimiento para utilizarlos, se pueden ofrecer opciones adaptadas a cada país.
Existe formas de validar la identidad de las personas, más sencillas o más complejas, si se quiere realmente consultar a los habitantes de un país. No hay excusas válidas para no poner a consideración de los ciudadanos una decisión tan importante y con consecuencias tan serias como la de iniciar una guerra.
Estamos demasiado aborregados que no exigimos a los políticos que representen adecuadamente nuestros intereses. Esa es nuestra culpa y nuestra condena.
Antes las personas salían a las calles para expresar su oposición a ciertas políticas, e incluso eran capaces de lograr que se cambien decisiones tomadas.
Hay que despertar del letargo y de la alienación que están logrando los que dirigen los hilos del mundo, y tomar la responsabilidad en nuestras manos, porque después de todo, siempre somos los que sufrimos las consecuencias.
Ni presidentes, ni congresistas, ni ministros, ni empresarios sufren el daño colateral de una guerra, y muy por el contrario, suelen salir con ventanas de ellas.
El sistema político de la llamada democracia está pervertida desde sus raíces, y tenemos que arrancarla de raíz. Ya no necesitamos representantes, ahora podemos dar nuestros votos directos en fracción de segundos. ¿ Por qué no exigirlo?

Morrer por decisões alheias
Em um mundo globalizado e com tecnologia suficiente para fazer coisas que antes eram consideradas ficção científica, a pura ideia de uma guerra é algo inaceitável.
Após duas guerras mundiais com suas devastadoras consequências em perdas de vidas humanas, e dezenas de guerras "menores", qualquer um diria que os políticos já prefeririam a via diplomática.
A maioria dos seres humanos prefere a paz à guerra, especialmente quando os que morrem nos campos de batalha e nas cidades atacadas não têm interesses diretos, ao contrário dos Senhores da Guerra e da indústria armamentista.
É claro que precisamos distinguir entre uma guerra ofensiva e uma defensiva. É óbvio que quando se trata da última, o fator tempo é fundamental e as decisões não podem ser postergadas.
Mas quando falamos de guerras ofensivas e, com mais razão, quando não existem motivos para travá-las, deveria haver a aprovação dos cidadãos.
Temos a tecnologia necessária para realizar consultas em tempo real e de forma telemática. Existe a tecnologia Blockchain que daria transparência a uma consulta nacional online.
Há quase mais smartphones do que pessoas no mundo, e mesmo para o caso de pessoas que não possuem os dispositivos ou o conhecimento para utilizá-los, podem ser oferecidas opções adaptadas a cada país.
Existem formas de validar a identidade das pessoas, mais simples ou mais complexas, se realmente se quiser consultar os habitantes de um país. Não há desculpas válidas para não submeter à consideração dos cidadãos uma decisão tão importante e com consequências tão sérias quanto a de iniciar uma guerra.
Estamos aborrecidos demais para exigir que os políticos representem adequadamente nossos interesses. Essa é a nossa culpa e a nossa condenação.
Antes, as pessoas saíam às ruas para expressar sua oposição a certas políticas, e eram até capazes de fazer com que decisões já tomadas fossem revertidas.
É preciso despertar da letargia e da alienação que estão sendo promovidas por aqueles que puxam os fios do mundo, e assumir a responsabilidade em nossas mãos, porque afinal, somos sempre nós os que sofremos as consequências.
Nem presidentes, nem congressistas, nem ministros, nem empresários sofrem os danos colaterais de uma guerra e, muito pelo contrário, costumam sair com vantagens dela.
O sistema político da chamada democracia está corrompido desde suas raízes, e precisamos arrancá-lo pela raiz. Já não precisamos de representantes — agora podemos dar nossos votos diretos em fração de segundos. Por que não exigi-lo?
Thanks a lot for your support 🙏😊
Es un buen tema, pero yo pondría la pregunta en otro sitio. No es que no haya la tecnología, porque esta existe. El problema es que tenemos líderes mediocres en posiciones de poder que nunca deberían haber alcanzado, y que seguimos eligiendo a quienes nos arrastran a ellas. Y mientras eso no cambie, los referendum serán tan solo un sueño lejano.
Claro, obviamente si alguien te ataca debes actuar de manera inmediata. Y obviamente si viviéramos en un mundo ideal no deberíamos necesitar de esas armas y sistemas de defensa, pero siempre hay un grupo de personas avaras que desean más poder o dinero y harían lo que sea por obtenerlo.
Eso también he estado pensando. Deberíamos ya cambiar y usar las nuevas tecnologías, pero por otro lado no creo que los políticos deseen eso porque perderían la oportunidad de hacer trampa.